26 septiembre, 2019 Cristina

Las 6 diferencias entre la nave industrial de obra y la nave desmontable

Para hablar de las diferencias entre una nave de construcción y una desmontable, por supuesto, debemos hacerlo sobre edificaciones de características similares, es decir, que pudieran usarse para el mismo propósito, ya sea un almacén, una fábrica, un punto de venta o una instalación deportiva.

Si tienes un proyecto entre manos y te encuentras en el momento de decidir qué tipo de nave instalar, te interesa conocer las principales ventajas y desventajas de la nave de hormigón y la nave desmontable.

  1. Durabilidad

La nave de hormigón continúa siendo la edificación más perdurable. La resistencia de este material, convierte sus construcciones en auténticos fuertes capaces de soportar cualquier condición meteorológica, por dura que sea. Sin embargo, los nuevos elementos de construcción metálicos son más que suficientes para perdurar en espacios con climatologías nada agradecidas e, incluso, pueden instalarse en condiciones adversas.

  1. Climatización

El hormigón sigue siendo el material estrella en cuanto a propiedades aislantes que facilitan la creación de espacios climáticos específicos. Aunque el panel sándwich le sigue de cerca. Ofrece una gran estanqueidad y es ampliamente usado en naves industriales que necesitan un sólido aislamiento contra el agua, la humedad y gran resistencia al fuego.

  1. Espacio

En este punto, la ventaja de la nave de hormigón reside en la capacidad arquitectónica de poder construirse en forma de edificio y albergar diferentes subestructuras dentro de la planta. Las naves desmontables, cada vez, ofrecen más versatilidad estructural, pero su punto fuerte reside en la gran amplitud que ofrecen frente a las naves de hormigón. Las naves desmontables están libres de pilares, por lo que el espacio interior es más aprovechable. Permite crear salas más amplias sin obstáculos físicos y, sobre todo, más altos, espacio especialmente útil en almacenamiento, en instalaciones deportivas o hangares.

  1. Luminosidad

Es una de las grandes ventajas de las naves desmontables frente a las de hormigón que, por definición, son opacas y pesadas, y permiten aberturas pequeñas y limitadas. Las naves desmontables pueden ser espacios estancados, aislados de la luz, pero también pueden ser espacios muy luminosos, con grandes ventanales o paredes y techos transparentes. Lugares en los que se aprovecha al máximo la luz natural, sin perder capacidades aislantes.

  1. Coste

Esta es una de las principales ventajas de la nave desmontable frente a la nave de obra. Su instalación puede hacerse en un tiempo menor, en condiciones meteorológicas adversas, en terrenos complicados y sin precisar de una fuerte cimentación ni equipamientos de elevación complejos. Sus costes de mantenimiento también son mucho menores y sus partes se pueden reparar o sustituir fácilmente.

  1. Flexibilidad

Finalmente, frente a la solidez e impenetrabilidad del hormigón, la nave desmontable ofrece la posibilidad de ampliar y reducir el espacio, fácilmente, si fuera necesario, o incluso realizar un cambio en su estructura. Si hubiera que desmontar la edificación, la nave desmontable se desinstala limpiamente, sin restar valor al terreno.

Antes de escoger entre una u otra opción, es importante analizar el terreno, el uso que se le quiere dar y las propiedades que necesitará nuestra construcción. En algunos casos, resultará más conveniente una nave de obra. Sin embargo, después de más de 30 años trabajando e investigando para mejorar las prestaciones de las naves industriales desmontables, en Grup Vall nos cuesta encontrar las desventajas de éstas frente a las de hormigón, ya que, a sus ventajas inherentes, hemos conseguido sumarle muchas de las propias de las naves de obra.