1 enero, 2019 vall

Espacios para almacenamiento

¿Sabías que una buena gestión de los espacios logísticos y de almacenamiento puede reflejarse en tu facturación y en los gastos de explotación de tu empresa? Una primera expansión del espacio físico útil puede suponer un paso muy grande hacia una mayor expansión de tu negocio.

Los nuevos ritmos de trabajo y vida impuestos por un nuevo mercado global y en potencia están cambiando nuestra manera de hacer las cosas y así lo hacen saber prestigiosos analistas. Desde hace unas décadas, con la llegada masiva de las nuevas tecnologías, las empresas han tenido que desplegar su ingenio para adaptarse a las demandas del comercio al observar como su volumen de trabajo crecía cada vez más.

Gracias a las nuevas vías de comunicación y distribución, el consumo, y por tanto la labor de las empresas, se ha acelerado y se ha incrementado, en la mayoría de los casos, la necesidad de adoptar un plan de stocktaking para satisfacer las demandas de los clientes. Al ritmo que las grandes multinacionales expandían su negocio se hizo latente la necesidad de adoptar estos planes también para la pequeña y mediana empresa que, aunque no lo parezca, contribuyen incluso más al óptimo rendimiento del mercado.

Estas nuevas dinámicas han hecho que todo producto, sea cual fuere, sea susceptible de ser almacenado y por lo tanto de tener un buen plan de stock. Sin embargo, lo que la mayoría de la gente desconoce es que para construir un buen plan de stock, es decir, de almacenamiento, primero hay que tener espacio o, en detrimento, hacerlo.

De hecho está demostrado que mantener el orden visual influye directamente en el orden mental y que un buen plan de logística favorece enormemente el funcionamiento y rendimiento del trabajo. Pero no siempre se poseen recursos para organizarnos cómo quisiéramos.

Para ello existen dos soluciones, o despejar un espacio que ya poseemos, o cubrirlo. Entre las ventajas de hacer frente al almacenamiento de stock en terrenos cubiertos frente a los descubiertos se encuentran: un mayor control, preservación de calidad y rendimiento de tu producto. Con estas soluciones de espacio cubierto puedes tener el control de las variables que pueden afectar al stock de tu producto tales como la ventilación, temperatura, humedad, iluminación, etc. Existen varias formas de crear estos espacios cubiertos específicos para almacenaje que van desde el ladrillo hasta el cemento, pero dada la eficiencia y efectividad necesaria en un mercado siempre cambiante, desde hace tres décadas las coberturas con materiales tales como el aluminio, el acero, o las lonas especializadas hacen posible una mejora óptima de las condiciones de almacenamiento abaratando sus costes e incrementando su seguridad y rendimiento.

Empresas como Vall han estado desde este crecimiento de los ritmos del mercado apoyando y cubriendo las necesidades de espacio de pequeñas, medianas y grandes empresas para que pudieran hacer factible su expansión.