15 mayo, 2020 Vall

En qué se puede convertir una nave industrial desmontable en un puerto

En qué se puede convertir una nave industrial desmontable en un puerto: Las terminales portuarias se caracterizan por su complejidad y su gran tamaño. En sus instalaciones se almacenan todo tipo de mercancías, productos y materiales, tanto los que deben ser cargados en un barco, como aquellos que son descargados y se organizan para su correcta distribución a través de otros medios de transporte.

También puede ser el lugar en el que se gestiona la facturación, el embarque y el desembarco de pasajeros, con toda la prestación de servicios que tal actividad supone.

Entonces, ¿qué utilidad puede tener la nave industrial desmontable dentro de esta infraestructura?

Primero, analicemos los retos y las necesidades de una terminal portuaria.

En cuanto a las terminales de mercancías, podríamos decir que los principales retos son la optimización del espacio y la seguridad de la mercancía. En estos puertos se gestionan cargas inmensas y las infraestructuras para almacenarlas son muchas y de gran tamaño. Cualquier sistema capaz de optimizar unos pocos metros, puede marcar una diferencia relevante.

En qué se puede convertir una nave industrial desmontable en un puerto

Por otro lado, los puertos son espacios abiertos al mar, están muy expuestos a los eventos meteorológicos, y sus almacenes y espacios logísticos deben poder resistir este tipo de inclemencias. También deben garantizar la perfecta conservación de los diferentes tipos de materiales y productos que se guardan en su interior. Es imprescindible que estos edificios ofrezcan un nivel de aislamiento y estanqueidad alto, para evitar que la humedad, el sol o la sal la estropeen. En algunos puertos, además, se debe contar con edificios que puedan garantizar la salvaguarda de estas mercancías de posibles robos o accidentes.

Por su parte, la terminal de pasajeros debe ser, sí o sí, segura. Pero también deben ser confortables, eficientes y, en muchas ocasiones, visualmente atractivas.

¿Una nave industrial desmontable cubre todas estas necesidades?

La respuesta es SÍ. Las naves industriales desmontables que creamos en VALL, desde luego, sí. Con todas las garantías.

Nuestras naves se diseñan y construyen adaptadas a cada proyecto y a cualquier tamaño. Ofrecen un alto aislamiento, son totalmente estancas, se pueden completar con tratamientos específicos para proteger de los rayos UV, la corrosión de la sal y los efectos de la humedad. Se pueden climatizar fácilmente e incluir diferentes modos de ventilación.

Pueden ser ligeras o robustas, traslúcidas u opacas, con protecciones exteriores e interiores, con todo tipo de puertas, muelles de carga, ventanas, escaparates, marquesinas, revestimientos, impresiones… Se pueden crear estructuras imponentes e impactantes, visualmente únicas.

En qué se puede convertir una nave industrial desmontable en un puerto

Pero, además, las naves industriales desmontables que fabricamos en VALL ofrecen propiedades adicionales que ninguna construcción de obra puede aportar. No necesitan muros maestros ni complementos arquitectónicos, aprovechan el espacio de cada metro construido. Son modulares y sin cimientos, pueden montarse y desmontarse cuando ya no son necesarios. Pero también pueden hacerse más grandes o más pequeñas según las necesidades, aportando a las terminales portuarias un valor cada vez más imprescindible, en un mercado tan cambiante como el actual: la posibilidad de crecer y decrecer según cambien las necesidades.

En VALL ayudamos a crecer y a decrecer, a optimizar el espacio y los costes. No solo construimos, también fabricamos y, por supuesto, asesoramos a todos nuestros clientes para crear, entre otros muchos proyectos, terminales portuarias eficientes, rentables y seguras.

Por su parte, la terminal de pasajeros debe ser, sí o sí, segura. Pero también deben ser confortables, eficientes y, en muchas ocasiones, visualmente atractivas.

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