20 mayo, 2019 Roger Vall

Amazon reparte sus pedidos desde carpas industriales.

Hace un año ya que Amazon anunció su campaña masiva para competir contra las grandes compañías de mensajería, como UPS o FedEx, en el reparto de los pedidos efectuados en su página web. Recordemos que Amazon, actualmente, sólo realiza el 26% de los envíos de sus ventas.

Desde entonces, Amazon ha anunciado grandes beneficios a colaboradores de distribución, ha aumentado la plantilla de repartidores y ha invertido en medios de transporte de gran tamaño. Pero se encontró con un gran problema logístico: muchos de los territorios de distribución no contaban con una base de operaciones en la que clasificar los productos para su rápida entrega.

Amazon ya está iniciando la construcción de naves en las que se realizará esta tarea de manera permanente. Pero estas grandes naves necesitan tiempo, y Amazon carece de eso. Cada vez es más la gente que realiza las compras por Internet y espera recibirlas en un plazo no superior a 24 horas. Lo que para Amazon ha supuesto un aumento de los gastos en entrega, de los 16,2 billones de dólares en 2016 a los 27,7 billones en 2018.

Así que Amazon ha dicho basta.

¿Y qué ha hecho?

Levantar carpas industriales por todo Estados Unidos para que operen como “estaciones de entrega”.

Ya tiene carpas industriales en Tennessee, Carolina del Sur, Arkansas, Georgia, Colorado, Louisiana, Kentucky e Idaho. Miden más de 10 metros de alto y tienen un área de hasta 1.700 metros cuadrados, en los que trabajan hasta 300 personas. Son carpas de estructura metálica recubierta de lona, resistentes a las inclemencias del tiempo y que permiten ahorrar energía, dejando pasar la luz natural a través de sus lonas.

Estas estructuras han permitido a Amazon minimizar gastos en una campaña de expansión rápida y simultánea sin precendentes a lo largo del continente, que le ha capacitado para multiplicar su capacidad de entrega.

Por supuesto, una carpa industrial no es una opción definitiva para una empresa de estas condiciones. Tiene inconvenientes, como el de no poder soportar la embestida de un fuerte huracán o tener que colocar servicios externos ubicados en camiones, para sus empleados.

 

Pero son la opción ideal para comenzar una empresa de manera rápida y económica, y también para realizar empresas de recorrido limitado, como hizo Tesla en 2018 ampliando su fábrica de Fremont: construir una gran carpa industrial que albergara la línea de ensamblaje de su Modelo 3 Sedan para poder producir 5.000 modelos a la semana y abastecer a su creciente demanda alrededor del mundo.

Estas soluciones también son posibles en Europa. En Grup Vall ofrecemos a nuestros clientes la posibilidad de acondicionar este tipo de edificación temporal, segura y económica, con fines comerciales, para facilitarles una rápida puesta en marcha de sus proyectos o una expansión temporal de los mismos, sea cual sea su uso.